Aquí estuvieron
martes, 5 de enero de 2016
Necesito
Necesito alguien que me cure los males, que me saque el aire a besos, que recoja los platos rotos de la noche anterior. Necesito alguien que me de escalofríos de un suspiro, que despierte con un te extraño aunque hayamos dormido abrazados. Necesito alguien que viaje conmigo por el mundo, que haga chistes sin sentido, que me abrace aunque no tenga frío. Necesito alguien que escriba cartas porque no le gusta la tecnología. Necesito alguien que se aburra de mi y necesite su espacio, porque yo también necesito el mio. Necesito alguien que en vez de ovejas cuente anécdotas, que me ponga apodos que no me pongan contenta. Alguien que se ría conmigo, que ame la naturaleza y a los animales. Necesito alguien que ponga primero a su familia y amigos, pero que también me considere parte. Necesito alguien que me de ganas de seguir escribiendo. Necesito alguien que no me regale flores, sino recuerdos. Necesito alguien que me de tiempo para compartir, porque la felicidad solo funciona si es compartida, y todo es mejor cuando se hace de a dos.
Debe ser cierto
Debe ser cierto, lo que hacemos, no es lo que queremos, y lo que queremos a veces resulta tan lejano, o así lo vemos. Nos conformamos con poco, no vamos más allá por miedo a fracasar. Fingimos que estamos contentos, que en verdad deseamos "esto", cuando al mismo tiempo nos escondemos a llorar por nuestras penas. Por mi parte sigo buscando aquello que resulta "imposible" porque me divierte la aventura platónica de pensar que "no podré conseguirlo", hasta que la realidad me golpea con su buena fortuna. Dicen que cuando uno desea mucho algo se vuelve realidad, también dicen que el que busca encuentra, y que lo último en perderse es la esperanza. Me contaron que no hay que a adelantarse a los fracasos, y tampoco a las victorias. Todo llega en su debido momento y resulta aún mejor cuando uno pone de su parte. Hay que saber festejar, así como también reconocer las derrotas y retirarse. No hay que perder la dignidad intentando una vez que aquello está finalizado. A pesar de que creo en la perseverancia, es mejor saber decir adiós y hasta luego.
Tal vez sea cierto, hay que creer más en las casualidades y no tanto en las causalidades, después de todo hay días para todo, así como las estaciones cambian sus hojas, nosotros mutamos los ánimos, y eso nos va forjando como personas. Los años no vienen solos, como tampoco los recuerdos, cuanto más fomentes bienestar, esa será tu recompensa. Siempre es bueno no estar tan de acuerdo, formar una opinión y pelear por las convicciones, porque eso también es parte de crecer.
Tal vez sea cierto, todos necesitamos vivir lo nuestro.
Tal vez sea cierto, hay que creer más en las casualidades y no tanto en las causalidades, después de todo hay días para todo, así como las estaciones cambian sus hojas, nosotros mutamos los ánimos, y eso nos va forjando como personas. Los años no vienen solos, como tampoco los recuerdos, cuanto más fomentes bienestar, esa será tu recompensa. Siempre es bueno no estar tan de acuerdo, formar una opinión y pelear por las convicciones, porque eso también es parte de crecer.
Tal vez sea cierto, todos necesitamos vivir lo nuestro.
lunes, 4 de enero de 2016
Para los que aman
Montones de canciones dedicadas esperando el momento correcto para salir a la luz. Millones de frases en la cabeza esperando a ser plasmadas en el papel en el que escribo hoy.
Me dabas aire, me dabas paz y luz, también libertad y mil noches. Pero por colgar con mi locura me quedé esperando en el coche a que se ponga la luz verde, pero esta vez sin acelerador.
Vos tan "ésto", yo tan "aquello", pero cuantos besos hemos creado en cada esquina del trayecto. Tus "No me apures" contra mis "Más rápido" peleaban la carrera para aburrirse de la rutina, discutiendo siempre por lo mismo, a ver quién se reconocía primero a sí mismo para empezar a cambiar el día a partir de hoy.
Tuvimos mar, tuvimos aire, tuvimos Luna, y todo en aquel Octubre que ya voló. Si me preguntan si pienso en vos, siempre estoy a punto de decir que no, pero qué más da, para qué mentirse, si cuando apago la luz a las doce, al rato ya estoy pensando en vos.
Que si te quiero? La obviedad hecha respuesta. Aunque las noches sigan igual y los días me mantengan ocupada, siempre está ese viaje que me presta la cabeza para recordar el punto que nos unió. Y la verdad es que ya no soy la misma sin vos.
Hoy brindo por lo que pasó, por lo que nos separa y lo que pasará.
Mientras tanto sigo escribiendo historias y poemas para los que aman. Seguro algún día me llamas
jueves, 19 de noviembre de 2015
Razones por las que no quiero un novio
Hoy es el día ideal para no hacer nada con alguien, y así empieza este relato de por qué no quiero un novio. Afuera llueve, son las nueve de la mañana, tengo un café en la mano, e inmediatamente surgen esas ganas de tener a alguien al lado con quién compartir este momento, una charla, un libro, una película mientras apoyo la cabeza en su hombro.
Esas expectativas que proyectamos en estos días que nos traen melancolía ¿Son realmente las cosas que queremos, o son las cosas que creemos necesitar? ¿De verdad queremos depender de alguien para ser felices?
Replanteandome situaciones que ya he vivido, compartido, acciones que he comprendido después de haberlas padecido, llegué a la conclusión de que no quiero un novio, no necesito un novio,quiero un compañero, quizás alguien con quien compartir algo más que salidas y sexo. Alguien que me genere arte cada vez que me despierto, alguien que me de ganas de escribir una poesía o un cuento que otra persona al rededor del mundo puede leer y sentirse identificada.
Hoy me di cuenta que no quiero un novio, descubrí que no es necesario depender de una persona para encontrar la felicidad. Es más, creo que la felicidad la vamos creando a medida que vamos viviendo, y vivir no es solo estar vivo, como tampoco vivir es respirar y levantarse por la mañana, o cumplir obligaciones que no nos gustan.
Entendí que a veces las cosas son confusas, que todas las personas somos diferentes, queremos cosas diferentes, y muchas veces dejamos de lado las cosas que queremos para nosotros, para intentar hacer felices a los demás o por lo menos complacerlos en eso que nos piden.
Ponemos cargas en una mochila que en algún punto no queremos cargar, porque todos tenemos nuestros días cargados de problemas que sangran en el interior de nuestros pensamientos, y en esos momentos lo único que necesitamos es soledad.
Tener un novio es ser responsable de los sentimientos de alguien más, y no solo de los propios, no está mal querer a alguien, no está mal estar de novio, no está mal casarse, ni proyectar un futuro con una persona, después de todo la cultura te lo explica así.
Pero supongo, con casi veintidós años, que las responsabilidades se miden en base a las acciones que queremos crear, y a veces hay personas que no comprenden nuestros deseos, ni nuestras actitudes, porque por supuesto, nadie vive la misma vida que el otro.
Hoy no quiero un novio porque pienso en mi, pienso en lo que quiero, en lo que necesito, en lo que estoy buscando. Amplié mi panorama después de tanto haber buscado eso que todavía no encontré y seguramente en algún momento lo haga, pero creo que para eso todavía falta.
Siento que el amor va más allá de un compromiso o la firma de un papel, o un anillo, a veces uno solo necesita que lo entiendan, que estén allí, a veces uno solo necesita verdades, consejos y que esa persona actúe como parte de uno mismo.
Hoy no quiero un novio porque comprendí que los títulos carecen de sentido cuando se trata de compartir, y no es necesario estar atado a una denominación que te define cuando en realidad, lo importante es dar y recibir.
El amor no es estar de novio, por eso hoy no lo quiero. No pertenezco a ese título, no me define.
Esas expectativas que proyectamos en estos días que nos traen melancolía ¿Son realmente las cosas que queremos, o son las cosas que creemos necesitar? ¿De verdad queremos depender de alguien para ser felices?
Replanteandome situaciones que ya he vivido, compartido, acciones que he comprendido después de haberlas padecido, llegué a la conclusión de que no quiero un novio, no necesito un novio,quiero un compañero, quizás alguien con quien compartir algo más que salidas y sexo. Alguien que me genere arte cada vez que me despierto, alguien que me de ganas de escribir una poesía o un cuento que otra persona al rededor del mundo puede leer y sentirse identificada.
Hoy me di cuenta que no quiero un novio, descubrí que no es necesario depender de una persona para encontrar la felicidad. Es más, creo que la felicidad la vamos creando a medida que vamos viviendo, y vivir no es solo estar vivo, como tampoco vivir es respirar y levantarse por la mañana, o cumplir obligaciones que no nos gustan.
Entendí que a veces las cosas son confusas, que todas las personas somos diferentes, queremos cosas diferentes, y muchas veces dejamos de lado las cosas que queremos para nosotros, para intentar hacer felices a los demás o por lo menos complacerlos en eso que nos piden.
Ponemos cargas en una mochila que en algún punto no queremos cargar, porque todos tenemos nuestros días cargados de problemas que sangran en el interior de nuestros pensamientos, y en esos momentos lo único que necesitamos es soledad.
Tener un novio es ser responsable de los sentimientos de alguien más, y no solo de los propios, no está mal querer a alguien, no está mal estar de novio, no está mal casarse, ni proyectar un futuro con una persona, después de todo la cultura te lo explica así.
Pero supongo, con casi veintidós años, que las responsabilidades se miden en base a las acciones que queremos crear, y a veces hay personas que no comprenden nuestros deseos, ni nuestras actitudes, porque por supuesto, nadie vive la misma vida que el otro.
Hoy no quiero un novio porque pienso en mi, pienso en lo que quiero, en lo que necesito, en lo que estoy buscando. Amplié mi panorama después de tanto haber buscado eso que todavía no encontré y seguramente en algún momento lo haga, pero creo que para eso todavía falta.
Siento que el amor va más allá de un compromiso o la firma de un papel, o un anillo, a veces uno solo necesita que lo entiendan, que estén allí, a veces uno solo necesita verdades, consejos y que esa persona actúe como parte de uno mismo.
Hoy no quiero un novio porque comprendí que los títulos carecen de sentido cuando se trata de compartir, y no es necesario estar atado a una denominación que te define cuando en realidad, lo importante es dar y recibir.
El amor no es estar de novio, por eso hoy no lo quiero. No pertenezco a ese título, no me define.
domingo, 15 de noviembre de 2015
La Posta
Saben que? Nada debería ser tan difícil, me parece que le damos mucha vuelta al asunto. Vivimos con miedo a ser rechazados, y jugar esa etapa es una paja. Porque afrontemos el hecho de que no todo el mundo va a aceptarnos como somos, no todo el mundo quiere querernos como nosotros pretendemos que nos quieran.
Todos queremos que esa persona que nos interesa nos de bola pero nos cuesta aceptar que no somos el universo y que todos tienen sus propios mambos. Y capaz ni si quiera nos miren con los mismos ojos, o directamente ni nos registran.
Somos insoportables. La hacemos larga, todo el tiempo.
Ya estamos grandecitos y deberíamos empezar a aceptar que no a todo el mundo le vamos a caer bien, aunque así lo deseemos. A veces el mundo no tiene ganas de comprenderte y bancarse tus pelotudeces, porque a la larga o a la corta, solamente son cosas que van a caducar.
Por ejemplo, cuando te gusta mucho alguien te agarra ese palpito de que seguro con algo la cagas, y no porque te inmovilice el miedo, sino porque tu inseguridad decide por vos. "Ay le mando un mensaje?, "No al pedo porque seguro ni me responde", "seguro no me pasa cabida", siempre el autoboicot, tanto miedo y tan boludos somos?
Me estoy riendo una banda porque el otro día me dieron un consejo que me hizo reír mucho, y decía algo asi como "Ya fue pesada decile, me gustas, no estoy enamorada, pero pará, no te subas al pony que todavía falta mucho para eso", y después esa persona que tiró esa gran verdad se fue a dormir porque supo darse cuenta que no tiene que ser tan complicado.
Pero a todos nos gusta la novela, complicarnos al pedo, y desde ya venimos al mundo con ansiedad, quereremos todo ya. No podemos esperar a que las cosas se den solas.
A veces quiero decirle a un montón de gente, que gusten, que se den esa oportunidad de arriesgarse, que quieran, que luchen por eso que creen inalcanzable, porque fervientemente creo que tenemos que ser más directos para conseguir lo que sea que estemos buscando, por más tonto que sea.
Y saben cual es la realidad? Saben cual es la verdad de por qué no damos vuelta en la esquina donde esta aquello esperándonos? Porque nos da paja caminar hasta ahí.
Nos (me) tenemos (tengo) que dejar de joder. Me parece que ya fue todo
Prohibida la copia o cualquier representación de la misma sin permiso de la autora (Ley 11723).
Copyright © Todos los Derechos Reservados
Todos queremos que esa persona que nos interesa nos de bola pero nos cuesta aceptar que no somos el universo y que todos tienen sus propios mambos. Y capaz ni si quiera nos miren con los mismos ojos, o directamente ni nos registran.
Somos insoportables. La hacemos larga, todo el tiempo.
Ya estamos grandecitos y deberíamos empezar a aceptar que no a todo el mundo le vamos a caer bien, aunque así lo deseemos. A veces el mundo no tiene ganas de comprenderte y bancarse tus pelotudeces, porque a la larga o a la corta, solamente son cosas que van a caducar.
Por ejemplo, cuando te gusta mucho alguien te agarra ese palpito de que seguro con algo la cagas, y no porque te inmovilice el miedo, sino porque tu inseguridad decide por vos. "Ay le mando un mensaje?, "No al pedo porque seguro ni me responde", "seguro no me pasa cabida", siempre el autoboicot, tanto miedo y tan boludos somos?
Me estoy riendo una banda porque el otro día me dieron un consejo que me hizo reír mucho, y decía algo asi como "Ya fue pesada decile, me gustas, no estoy enamorada, pero pará, no te subas al pony que todavía falta mucho para eso", y después esa persona que tiró esa gran verdad se fue a dormir porque supo darse cuenta que no tiene que ser tan complicado.
Pero a todos nos gusta la novela, complicarnos al pedo, y desde ya venimos al mundo con ansiedad, quereremos todo ya. No podemos esperar a que las cosas se den solas.
A veces quiero decirle a un montón de gente, que gusten, que se den esa oportunidad de arriesgarse, que quieran, que luchen por eso que creen inalcanzable, porque fervientemente creo que tenemos que ser más directos para conseguir lo que sea que estemos buscando, por más tonto que sea.
Y saben cual es la realidad? Saben cual es la verdad de por qué no damos vuelta en la esquina donde esta aquello esperándonos? Porque nos da paja caminar hasta ahí.
Nos (me) tenemos (tengo) que dejar de joder. Me parece que ya fue todo
Prohibida la copia o cualquier representación de la misma sin permiso de la autora (Ley 11723).
Copyright © Todos los Derechos Reservados
Cuando Cae la Noche
Hoy es una de esas noches para explorar recuerdos, y aunque te encuentres inmóvil comenzas a viajar. Recordas los viejos momentos, los felices, los que te hicieron reír, los que te hicieron llorar. Entras en esa etapa de pernocte donde insistís que tendrías que haber actuado de cierta manera o de tal otra, pero no lo hiciste porque, sos humano y ya estás acostumbrado a aprender a fallar. También pensas en los impulsos, los que te han funcionado, como ese beso que diste o te dieron por sorpresa, o aquella tarde recorriendo lugares que ya no pisas hace años, sentís la brisa a flor de piel a pesar de seguir quieto. A todos nos gusta un poco la melancolía, y queremos recordar con amor esos momentos que nos hicieron felices.
Estamos predestinados a repetir rutinas, como vivir ese segundo eterno antes de dormir, donde pensamos qué queremos, quienes somos hoy, a quién extrañamos, quién queremos que nos extrañe,. Ser realista es comprender que todos queremos que nos quieran y que piensen en nosotros antes de cerrar los ojos. La imaginación empieza a volar, y comenzas a soñar, imaginas lugares, personas, maneras distintas de ver el mundo, o por lo menos intentas hacerlo un poco más lindo de lo que es, solo porque proyectas lo que vos queres ser mientras estés acá transitando tu camino. Queres ser distinto y hacer las cosas lo mejor posible.
A veces pensamos tanto que nos agobiamos e intentamos dar vuelta la página, pero luego de haber escrito tanto camino, después de haber plasmado todo aquello que tanto te costo, guardas aquello para después, porque quizás en algún momento pueda servir. Nadie quiere olvidar.
Pensas en la gente que está lejos, en la gente que se enojó con vos y nunca entendiste por qué, pensas en aquellas personas que ya no están porque te encanta recordarlas, no queres perderlas en el tiempo, porque el tiempo vuela, y los recuerdos van siendo cada vez más confusos, nadie quiere perder lo real. Muchas veces suplantamos recuerdos por otros, porque es difícil retener todo lo que queremos guardar para siempre, y eso es devastador.
Estamos predestinados a repetir rutinas, como vivir ese segundo eterno antes de dormir, donde pensamos qué queremos, quienes somos hoy, a quién extrañamos, quién queremos que nos extrañe,. Ser realista es comprender que todos queremos que nos quieran y que piensen en nosotros antes de cerrar los ojos. La imaginación empieza a volar, y comenzas a soñar, imaginas lugares, personas, maneras distintas de ver el mundo, o por lo menos intentas hacerlo un poco más lindo de lo que es, solo porque proyectas lo que vos queres ser mientras estés acá transitando tu camino. Queres ser distinto y hacer las cosas lo mejor posible.
A veces pensamos tanto que nos agobiamos e intentamos dar vuelta la página, pero luego de haber escrito tanto camino, después de haber plasmado todo aquello que tanto te costo, guardas aquello para después, porque quizás en algún momento pueda servir. Nadie quiere olvidar.
Pensas en la gente que está lejos, en la gente que se enojó con vos y nunca entendiste por qué, pensas en aquellas personas que ya no están porque te encanta recordarlas, no queres perderlas en el tiempo, porque el tiempo vuela, y los recuerdos van siendo cada vez más confusos, nadie quiere perder lo real. Muchas veces suplantamos recuerdos por otros, porque es difícil retener todo lo que queremos guardar para siempre, y eso es devastador.
A veces pienso que hay personas que se cruzan en nuestro camino para ayudarnos a escribir nuestra propia historia. Vamos tomando partes de aquellos que nos importan o nos hacen querer contar historias en un bar, queremos crear anécdotas que duren por siempre, porque no podemos ni queremos quedarnos esperando toda la vida a que algún suceso nos caiga del cielo.
Yo personalmente creo en arriesgarme a conseguir lo que me importa, luchar por lo que quiero, por lo que necesito, por la persona que me gusta, por conseguir un buen trabajo, luchar por ser alguien mejor. Y muchas veces no funciona tan fácilmente, las piedras en el camino son eternas pero solamente hay que aprender a esquivarlas o pisarlas con fuerza y decisión.
De repente, cuando menos lo imaginas, después de haber conocido tantos cielos, aparece esa persona que yo llamo, persona océano, y son aquellos que te transmiten esa inmensidad de sentimientos que se trasladan a palabras que caen como lluvia, y te ayudan a re-escribirte, a ser un poco más vos, rodearte de esa inmensidad, de ese cielo, de esa luz, trae paz a la mente y hace que todo sea normal otra vez. Creo fervientemente que hay gente que nació con una energía tan positiva que lo único que logran es transmitirte eso que muchas veces te falta para complementarte. Las personas océano me facilitan escribir, me dan ese placer y esas ganas de sentarme a crear y crear hasta perder la noción del tiempo. Creo que las personas estamos tan aceleradas que no paramos un segundo a darnos cuenta de lo hermoso que hay en el mundo, estamos pendientes en buscar la felicidad en el lugar equivocado, y creo que necesitamos más amor que nunca. Muchos tienen miedo a enamorarse, o no quieren una relación porque tienen miedo a que no funcione, pero uno no puede saber si algo va a crecer si no se le da la oportunidad. Por eso cuando nos vayamos a dormir, cuando pensemos en nuestra persona océano recordemos que siempre, del otro lado, va a haber alguien pensando en nosotros, queriendo lo mismo, buscando lo mismo, y creo apasionadamente que nada es casualidad y en algún momento nos vamos a encontrar.
Yo personalmente creo en arriesgarme a conseguir lo que me importa, luchar por lo que quiero, por lo que necesito, por la persona que me gusta, por conseguir un buen trabajo, luchar por ser alguien mejor. Y muchas veces no funciona tan fácilmente, las piedras en el camino son eternas pero solamente hay que aprender a esquivarlas o pisarlas con fuerza y decisión.
De repente, cuando menos lo imaginas, después de haber conocido tantos cielos, aparece esa persona que yo llamo, persona océano, y son aquellos que te transmiten esa inmensidad de sentimientos que se trasladan a palabras que caen como lluvia, y te ayudan a re-escribirte, a ser un poco más vos, rodearte de esa inmensidad, de ese cielo, de esa luz, trae paz a la mente y hace que todo sea normal otra vez. Creo fervientemente que hay gente que nació con una energía tan positiva que lo único que logran es transmitirte eso que muchas veces te falta para complementarte. Las personas océano me facilitan escribir, me dan ese placer y esas ganas de sentarme a crear y crear hasta perder la noción del tiempo. Creo que las personas estamos tan aceleradas que no paramos un segundo a darnos cuenta de lo hermoso que hay en el mundo, estamos pendientes en buscar la felicidad en el lugar equivocado, y creo que necesitamos más amor que nunca. Muchos tienen miedo a enamorarse, o no quieren una relación porque tienen miedo a que no funcione, pero uno no puede saber si algo va a crecer si no se le da la oportunidad. Por eso cuando nos vayamos a dormir, cuando pensemos en nuestra persona océano recordemos que siempre, del otro lado, va a haber alguien pensando en nosotros, queriendo lo mismo, buscando lo mismo, y creo apasionadamente que nada es casualidad y en algún momento nos vamos a encontrar.
jueves, 12 de noviembre de 2015
Analizando La Vida
Vivimos pensando en nuestros amigos, familia, amor, gastos, pensamos en aquella canción que no podemos sacarnos de la cabeza. Los recuerdos de los viejos tiempos.
Vivimos pensando en el dinero que ganamos, y en los gastos que generamos, y parece que nunca estamos satisfechos. Somos adictos a querer más.
Pensamos desde que nos levantamos, hasta que nos acostamos y casi siempre, ese último pensamiento antes de dormir es sobre el futuro o sobre la persona que queremos. Proyectamos, vivimos proyectando. Pero nos equivocamos mucho al no disfrutar adecuadamente, no al 100 por ciento el presente.
Somos ansiosos por naturaleza, necesitamos todo ya, queremos que el que nos gusta nos hable ya y nos diga que nosotros también le gustamos, queremos viajar por el mundo como si lloviera dinero, queremos que nos golpeen la puerta con una oferta increíble de trabajo, ansiamos nuestra independencia, queremos graduarnos y ser exitosos o famosos. Pero los logros vienen con esfuerzo, los logros y el éxito no son regalos.
Todo lleva su tiempo, su progreso, su desarrollo.
Vivimos atados a rutinas que muchas veces no nos gustan, todos somos un poco capitalistas, no lo niegues, pensamos que el dinero es una fuente de felicidad, o algo que puede acercarte a ella. Y mientras tanto sobre valoramos al amor, que es la fuente de felicidad inagotable.
Siempre estamos pensando si hicimos bien, si hicimos mal, si herimos, por qué, siempre nos preguntamos el por qué de todo, como si todo tuviera una respuesta que podes buscar en google o yahoo respuestas. Pensamos todos el tiempo si estamos bien vestidos, si tenemos un buen status económico, pensamos para demostrarle a los demás alguien que no somos y vamos perdiendo nuestra esencia.
Dicen que cuando el cerebro duerme, procesa la información diaria y los restos diurnos retienen recuerdos. Estamos tan acelerados, ocupados por cumplir obligaciones, por llegar a tiempo, y nos olvidamos de vivir, de que esto no dura para siempre, nos olvidamos de disfrutar las pequeñas cosas, que son las más lindas.
Cada risa, cada encuentro, cada abrazo, cada mirada, cada beso con risa que recibimos debemos guardarlos como oro, porque esas son las cosas que recordaremos cuando seamos viejos, todos los días nos volvemos más sabios. Las paredes y piedras ayudan a hacernos crecer y construir quién queremos ser.
Vivimos pensando en el dinero que ganamos, y en los gastos que generamos, y parece que nunca estamos satisfechos. Somos adictos a querer más.
Pensamos desde que nos levantamos, hasta que nos acostamos y casi siempre, ese último pensamiento antes de dormir es sobre el futuro o sobre la persona que queremos. Proyectamos, vivimos proyectando. Pero nos equivocamos mucho al no disfrutar adecuadamente, no al 100 por ciento el presente.
Somos ansiosos por naturaleza, necesitamos todo ya, queremos que el que nos gusta nos hable ya y nos diga que nosotros también le gustamos, queremos viajar por el mundo como si lloviera dinero, queremos que nos golpeen la puerta con una oferta increíble de trabajo, ansiamos nuestra independencia, queremos graduarnos y ser exitosos o famosos. Pero los logros vienen con esfuerzo, los logros y el éxito no son regalos.
Todo lleva su tiempo, su progreso, su desarrollo.
Vivimos atados a rutinas que muchas veces no nos gustan, todos somos un poco capitalistas, no lo niegues, pensamos que el dinero es una fuente de felicidad, o algo que puede acercarte a ella. Y mientras tanto sobre valoramos al amor, que es la fuente de felicidad inagotable.
Siempre estamos pensando si hicimos bien, si hicimos mal, si herimos, por qué, siempre nos preguntamos el por qué de todo, como si todo tuviera una respuesta que podes buscar en google o yahoo respuestas. Pensamos todos el tiempo si estamos bien vestidos, si tenemos un buen status económico, pensamos para demostrarle a los demás alguien que no somos y vamos perdiendo nuestra esencia.
Dicen que cuando el cerebro duerme, procesa la información diaria y los restos diurnos retienen recuerdos. Estamos tan acelerados, ocupados por cumplir obligaciones, por llegar a tiempo, y nos olvidamos de vivir, de que esto no dura para siempre, nos olvidamos de disfrutar las pequeñas cosas, que son las más lindas.
Cada risa, cada encuentro, cada abrazo, cada mirada, cada beso con risa que recibimos debemos guardarlos como oro, porque esas son las cosas que recordaremos cuando seamos viejos, todos los días nos volvemos más sabios. Las paredes y piedras ayudan a hacernos crecer y construir quién queremos ser.
Loli. B. Allende Copyright © Todos los Derechos Reservados
jueves, 5 de noviembre de 2015
Mientras tanto
Mientras nos quedábamos callados, después de habernos amado, supe ver en sus ojos, una calma proveniente de las más hermosas costas, esa claridad me invadió y pude traducirlo en alguna poesía para compartir.
Mientras nos quedábamos callados, después de habernos amado, lo supe, este era el indicado, o así quise que fuera hasta que me pidió que abriera la puerta.
Mientras nos quedábamos callados, después de habernos amado, me di cuenta que se había ido, que ya eramos, que nunca fuimos, y cuando lo volví a ver, supe que nunca seremos
Mientras nos quedábamos callados, después de habernos amado, lo supe, este era el indicado, o así quise que fuera hasta que me pidió que abriera la puerta.
Mientras nos quedábamos callados, después de habernos amado, me di cuenta que se había ido, que ya eramos, que nunca fuimos, y cuando lo volví a ver, supe que nunca seremos
Las cosas como son
Light no es rico, yo también no es amor, taza no es vaso, fresco no es frío, amar no es querer, querer no es tener ganas, una mascota no es un hijo, el running no es un deporte, concretar rápido no es ser promiscuo, tener ganas no significa esperar para siempre, quedarse no es querer estar, salir a bailar ya no es bailar, una más y nos vamos significa que no sabemos cuando volvemos, te quiero no es me gustas, y me gustas no es te quiero, de a dos es suficiente, tres son multitud, simpatía no es fealdad, escuchar no es prestar atención, después arreglamos significa que nunca más vamos a volver a hablar, amar es un compromiso, leernos no es conocernos, conocer no es stalkear, a veces temblar no es por frío, anhelar no es lo mismo que desear, necesitar no es extrañar, extrañar es aceptar que estamos lejos, bailar pegados es bailar.
domingo, 27 de septiembre de 2015
Todo Resuelto
Clara pensó que tenía todo resuelto, soñó que volvía a querer otra vez. Se perdió en las páginas de su libro de amor favorito, imaginando cosas que jamás pasarían. Fantasear no viene mal cuando todo está para atrás. Inventó un par de te quieros y los juntó dentro de una carta, la cual nunca envió.
Quiso creer que todo era recíproco y no vio las consecuencias que brotaban por los poros de la relación que había proyectado. El que ideó no existía, o al menos eso demostró el tiempo, la carta que nunca envió sigue guardada en el segundo cajón de su mesa de luz, a la espera de que Clara sienta el palpito que la lleve a caminar hasta el correo y logre enviarla, pero eso nunca pasó.
El tiempo transcurrió en un abrir y cerrar de ojos, como cuando las imágenes vuelan mientras viajas, se vio perdida en un mar de ideas que no podrá completar porque en realidad nada existe.
Clara vive en una fantasía, con la que sueñan los escritores desesperados que persiguen el éxito. Tiene muchas historias para contar, otras miles para recordar, pero aún no tiene todo resuelto.
Quiso creer que todo era recíproco y no vio las consecuencias que brotaban por los poros de la relación que había proyectado. El que ideó no existía, o al menos eso demostró el tiempo, la carta que nunca envió sigue guardada en el segundo cajón de su mesa de luz, a la espera de que Clara sienta el palpito que la lleve a caminar hasta el correo y logre enviarla, pero eso nunca pasó.
El tiempo transcurrió en un abrir y cerrar de ojos, como cuando las imágenes vuelan mientras viajas, se vio perdida en un mar de ideas que no podrá completar porque en realidad nada existe.
Clara vive en una fantasía, con la que sueñan los escritores desesperados que persiguen el éxito. Tiene muchas historias para contar, otras miles para recordar, pero aún no tiene todo resuelto.
jueves, 17 de septiembre de 2015
en el camino
A veces entender no es lo mas importante, tampoco comprender, aunque aprender si sea lo imprescindible. Hay veces que lo unico que necesitamos es un poco de verdad. No ponernos en el lugar del otro, ni esperar que el resto venga solo, hay veces que lo que necesitamos esta en frente de nuestras narices y esa cercania nos ahoga tanto que por respirar mejor perdemos toda coherencia. No quiero amigos de fierro, solo amigos de verdad, no quiero alguien que me quiera unos años, quiero un compañero. No quiero que me vengan a enseñar nada por su aprendizaje, quiero darme la cara contra la pared las veces que sea necesario para entenderlo a mi manera. Aunque el tiempo sea corto, aunque nos hagamos problema por cosas insignificantes, yo se que al final lo que te dejó marcas es lo que realmente importa, y lo de afuera a veces ayuda solo para guiarte en el camino.
jueves, 13 de agosto de 2015
Ya Entendí
Yo te entendi hace mucho tiempo, o al menos eso creí. El amor te vuelve iluso, estúpido y temperamental, te hace actuar por inercia, salga bien o salga mal.
En este periplo reconocí que el tiempo es una medida de momentos capturados en una foto, no te preocupes, te entiendo, tan sólo nos queremos, no seguimos protocolos. Ya no sueño más.
Aunque.. aquel amor no fue, ni es suficiente, cada noche y cada día, cada vez que renace mi vida, en algún lugar, sea donde sea que este, sea donde sea que estés, y con quién estés, yo siempre, en algún momento voy a estar pensando en vos.
Pero que no se eleve tu ego, hoy estoy en pensando en mi. No te olvides que ya te entendí, y eso por hoy me basta.
En este periplo reconocí que el tiempo es una medida de momentos capturados en una foto, no te preocupes, te entiendo, tan sólo nos queremos, no seguimos protocolos. Ya no sueño más.
Aunque.. aquel amor no fue, ni es suficiente, cada noche y cada día, cada vez que renace mi vida, en algún lugar, sea donde sea que este, sea donde sea que estés, y con quién estés, yo siempre, en algún momento voy a estar pensando en vos.
Pero que no se eleve tu ego, hoy estoy en pensando en mi. No te olvides que ya te entendí, y eso por hoy me basta.
lunes, 10 de agosto de 2015
Es Amor
Amor es.. ¿Quedarse esperando algo que no va a llegar nunca y que solo existe en tu imaginación? ¿Esperar que vuelva? ¿Salir al mundo a buscar a tu media naranja? ¿Querer sin reciprocidad? ¿Lo físico?¿Rogar que te quieran igual que lo que vos queres? No hay que confundir el amor con el egoísmo, porque celar no es querer, y no querer tampoco es ignorar.
¿Qué es el amor? ¿Un estado de ánimo que cambia con las estaciones, con los cambios climáticos o de la forma en que durmamos la noche anterior? ¿El amor es afecto, es deseo, es sexo, es intercambio? ¿Es buscar en el otro eso que nos falta? ¿Es lo más maravilloso o el arma destructiva más poderosa? ¿Es respeto, es dedicarse, es querer lo mejor para el otro o querer que el otro sea como nosotros queremos? ¿El amor es jactancioso o es modesto? ¿Es una sumatoria o nos divide? ¿Puede soportar cualquier cosa o tiene fecha de vencimiento?
Para mi el amor parte desde el compañerismo, no ser mediocre, ni mentiroso. El amor no es un pacto, tampoco firmar papeles, ni cambiar un estado en una red social, es la droga más sana del mundo y está completamente sobre-valorada. Nadie parece entender bien el concepto, ni la diferencia entre amar y querer.
Si buscas solemnizar al amor, y no podes solo sentirlo entonces no es amor.
Algunos priorizan el optimismo cuando creen estar enamorados pero cuando la reciprocidad no se presenta se hunden en la negatividad, como si no hubiera grises. Otros simplemente piensan que si aman a otros así podrán amarse a sí mismos, pero no entienden que primero hay que quererse para poder estar bien con el otro.
Algunos piensan que el amor no viene con una carga de responsabilidad, creen que si ignoran lo que les pasa ganarán una batalla o algo que inventaron para creerse superiores.
El amor es la energía más inmensa e inagotable del planeta pero parece que está desapareciendo a medida que pasa el tiempo, a medida que creamos esas aplicaciones con botones que sirven para ahorrarnos el placer de conocer a alguien. Mirarse a los ojos, sentarse en un bar, tomar un cafe o una cerveza y charlar parece algo utópico, pero a mi solo me parece triste.
A veces pensamos que el amor es idealizar, y engordamos esa idea hasta que explota en un millón de decepciones que después nos carcomen por años, y nos marcan con cicatrices innecesarias.
Amor no es presión, así como tampoco es estar obligado a comprometerse a algo que no necesitas.
El amor no se exige, pero tampoco se espera, porque lo único que logras esperando al amor es que en el momento que logres encontrarlo no lo reconozcas.
El amor es la habilidad de arriesgarse en el momento oportuno, y saber aceptar las derrotas con el corazón roto y la frente en alto.
¿Qué es el amor? ¿Un estado de ánimo que cambia con las estaciones, con los cambios climáticos o de la forma en que durmamos la noche anterior? ¿El amor es afecto, es deseo, es sexo, es intercambio? ¿Es buscar en el otro eso que nos falta? ¿Es lo más maravilloso o el arma destructiva más poderosa? ¿Es respeto, es dedicarse, es querer lo mejor para el otro o querer que el otro sea como nosotros queremos? ¿El amor es jactancioso o es modesto? ¿Es una sumatoria o nos divide? ¿Puede soportar cualquier cosa o tiene fecha de vencimiento?
Para mi el amor parte desde el compañerismo, no ser mediocre, ni mentiroso. El amor no es un pacto, tampoco firmar papeles, ni cambiar un estado en una red social, es la droga más sana del mundo y está completamente sobre-valorada. Nadie parece entender bien el concepto, ni la diferencia entre amar y querer.
Si buscas solemnizar al amor, y no podes solo sentirlo entonces no es amor.
Algunos priorizan el optimismo cuando creen estar enamorados pero cuando la reciprocidad no se presenta se hunden en la negatividad, como si no hubiera grises. Otros simplemente piensan que si aman a otros así podrán amarse a sí mismos, pero no entienden que primero hay que quererse para poder estar bien con el otro.
Algunos piensan que el amor no viene con una carga de responsabilidad, creen que si ignoran lo que les pasa ganarán una batalla o algo que inventaron para creerse superiores.
El amor es la energía más inmensa e inagotable del planeta pero parece que está desapareciendo a medida que pasa el tiempo, a medida que creamos esas aplicaciones con botones que sirven para ahorrarnos el placer de conocer a alguien. Mirarse a los ojos, sentarse en un bar, tomar un cafe o una cerveza y charlar parece algo utópico, pero a mi solo me parece triste.
A veces pensamos que el amor es idealizar, y engordamos esa idea hasta que explota en un millón de decepciones que después nos carcomen por años, y nos marcan con cicatrices innecesarias.
Amor no es presión, así como tampoco es estar obligado a comprometerse a algo que no necesitas.
El amor no se exige, pero tampoco se espera, porque lo único que logras esperando al amor es que en el momento que logres encontrarlo no lo reconozcas.
El amor es la habilidad de arriesgarse en el momento oportuno, y saber aceptar las derrotas con el corazón roto y la frente en alto.
domingo, 9 de agosto de 2015
Siente
30/11/2014
Siente que nada más importa, está encerrada. Siente que el amor es mejor cuando es en otro idioma.
Mientras la vida se desmorona se prepara para otras guerras, las de su cabeza ya no duran tanto como antes, ya no tienen tanta fuerza, no galopan. Triste historia la de sentir nada y a la vez tanto, el equilibrio más grande es sentirse vivo pero no estar viviendo.
Siente que nada más importa, está encerrada. Siente que el amor es mejor cuando es en otro idioma.
Mientras la vida se desmorona se prepara para otras guerras, las de su cabeza ya no duran tanto como antes, ya no tienen tanta fuerza, no galopan. Triste historia la de sentir nada y a la vez tanto, el equilibrio más grande es sentirse vivo pero no estar viviendo.
jueves, 6 de agosto de 2015
Extraño
Querido extraño:
Había hecho una lista de canciones para regalarte algún día, porque mi cabeza planeó muchos encuentros ficticios que hoy en día suenan disparatados. Vos allá del otro lado, pensando en otra cosa, y yo acá escribiendo sobre nosotros.
Aunque solo haya sucedido en mi imaginación, no se si te extraño, porque se extraña al que alguna vez se sintió completamente, y mis recuerdos de vos son diferentes al presente.
Hice una lista de las cosas que me gustaría decirte pero no me animo, porque cuando hablo me trabo, y esta dislexia también me está matando. Imaginé tantos momentos a tu lado, las fotos que nos tomaríamos si en algún momento nos conociéramos, las calles que recorreríamos riendo de lo raro que es sentirse incómodo. Pensé detenidamente cada segundo que quería que compartiéramos por si nunca más nos volvíamos a soñar.
Sigue en mi ese deseo constante de interpretar qué te gusta, y qué no para que hablemos sin gritarnos, aunque estemos en otro plano. Solo espero que me entiendas, que eso de querer a un extraño, no es extraño. Que todos queremos aquello que creemos merecer.
Extraño, sigo buscando pero no encuentro a nadie como vos, porque cada vez que cierro los ojos te idealizo, y te escucho susurrar que el amor aún no ha pasado de moda, y que las cosas que queres para tu vida se parecen a las mías.
Extraño, a veces tomas distancia, no respondes cuando te hablo, me das vuelta la cara, casi no sos como antes. ¿Seré yo la que está cambiándote? ¿Será que hemos elegido evitarnos?
Hace poco soñé que te ibas de viaje y yo corría atrás tuyo con la esperanza de que te quedaras a charlar un rato más, sobre lo extraña que es la imaginación, y que me cuentes de tus sueños sin sentido, y los compares con los míos.
Extraño, extraño que intentes sacarme la inseguridad con tus besos llenos de magia. Extraño que te quedes hasta la mañana, y que no seas solo un recurso. A veces siento que esto fue demasiado lejos.
Hace segundos desperté y ya no estabas a mi lado, ni en mi cabeza, ni en mis sueños, te fuiste para siempre dejándome sin tu inspiración, pero lograste algo.. dejaste de ser un extraño para convertirte en uno más.
Había hecho una lista de canciones para regalarte algún día, porque mi cabeza planeó muchos encuentros ficticios que hoy en día suenan disparatados. Vos allá del otro lado, pensando en otra cosa, y yo acá escribiendo sobre nosotros.
Aunque solo haya sucedido en mi imaginación, no se si te extraño, porque se extraña al que alguna vez se sintió completamente, y mis recuerdos de vos son diferentes al presente.
Hice una lista de las cosas que me gustaría decirte pero no me animo, porque cuando hablo me trabo, y esta dislexia también me está matando. Imaginé tantos momentos a tu lado, las fotos que nos tomaríamos si en algún momento nos conociéramos, las calles que recorreríamos riendo de lo raro que es sentirse incómodo. Pensé detenidamente cada segundo que quería que compartiéramos por si nunca más nos volvíamos a soñar.
Sigue en mi ese deseo constante de interpretar qué te gusta, y qué no para que hablemos sin gritarnos, aunque estemos en otro plano. Solo espero que me entiendas, que eso de querer a un extraño, no es extraño. Que todos queremos aquello que creemos merecer.
Extraño, sigo buscando pero no encuentro a nadie como vos, porque cada vez que cierro los ojos te idealizo, y te escucho susurrar que el amor aún no ha pasado de moda, y que las cosas que queres para tu vida se parecen a las mías.
Extraño, a veces tomas distancia, no respondes cuando te hablo, me das vuelta la cara, casi no sos como antes. ¿Seré yo la que está cambiándote? ¿Será que hemos elegido evitarnos?
Hace poco soñé que te ibas de viaje y yo corría atrás tuyo con la esperanza de que te quedaras a charlar un rato más, sobre lo extraña que es la imaginación, y que me cuentes de tus sueños sin sentido, y los compares con los míos.
Extraño, extraño que intentes sacarme la inseguridad con tus besos llenos de magia. Extraño que te quedes hasta la mañana, y que no seas solo un recurso. A veces siento que esto fue demasiado lejos.
Hace segundos desperté y ya no estabas a mi lado, ni en mi cabeza, ni en mis sueños, te fuiste para siempre dejándome sin tu inspiración, pero lograste algo.. dejaste de ser un extraño para convertirte en uno más.
Sueños de lluvia
¿Será que necesitamos la tierra mojada para recordar cómo eramos cuando niños? ¿Será que necesitamos regresar? ¿Será que somos adictos a la nostalgia? o ¿Será que simplemente necesitamos lavar lo que no nos deja respirar?
Lo que es natural te sanará, se llevará tus inseguridades que te carcomen como una enfermedad durante todas las estaciones. Seguro que lo que sangra por dentro culminará de llorar cuando no haya peros ni desaires.
Ese gris tormento tiene algo particular, se describe por si solo, no necesita mucha vuelta, ni muchos poetas ansiosos buscando inspiración.
Los pequeños detalles de la vida y la naturaleza nos van llenando de a poco el alma.
También existen los gestos, eso que llamamos misterio que nos atrapa cada vez que nos encerramos en nuestra nube de inconformismo, o de creernos un zen y solo somos uno más en este camino.
Hay algo que llamo trayecto, y es donde te encontras solo caminando esas calles que ya tienen más de mil pisadas con tu nombre, y aun así te parecen nuevos horizontes.
Solemos gastar mil horas pensando en vez de hacer, pero si haríamos todo a la vez, ¿En que pensaríamos cuando ya todo esté hecho?
A veces me acuerdo en todo eso que prometiste, que prometimos, que prometí, ¿Donde quedó? Supongo que guardado en alguna caja de esas que nunca volveré a abrir.
Entonces para qué prometer si después no vas a esforzarte por seguir aquello que anhelabas.
Otra vez nostalgia, otra vez lluvia, otra vez regresión.
Cuando pare esa emoción de creer sentirte superior, vas a encontrar aquella caja con todas tus promesas, llenas de tierra y recuerdos del ayer. Cuando la abras no sabras que sentir, porque eso que resentiste te llenará el cuerpo de cenizas.
Nadie quiere repetir, todos queremos sentir, y el que se despoja de todo es aquel que gana la batalla.
Yo solo quiero que nunca estropeemos lo que somos, porque cambiar cambia el clima, pero la esencia continuará siempre vigente.
No busco explicaciones, ni mentiras, ni otro balbuceo, tampoco aquel "ya no te quiero".
El que no se toma en serio el amor vivirá contando los días para poder complacer aquello que le falta, y cuando no haya nadie para brindárselo, recordará aquel día en que los vidrios estaban empañados pero no por la lluvia, sino por la nostalgia de querer enredarse en la cama y solo encontrar números baratos de una noche.
Sigue lloviendo adentro y fuera de la habitación, las fotos siguen flotando como las palabras que me quedé con ganas de decir. Por suerte puedo escribir.
Quiero abrazar esa energía que la lluvia transforma en música.
Quisiera ser mejor en mis sueños que sueño cuando recorro el mundo de tu piel que imagino.
Quisiera darme lo que merezco para que me pagues con reciprocidad, pero ya vemos que las personas son impredecibles como el clima.
Así elijas mis sueños de lluvia, u otros sueños con mejor color, siempre que mires al cielo gris recordaras que la nostalgia que quise describir, tenía más que ver con vos que con mis suplicios.
Voy a dejar que el agua corra a donde tenga que ir..
Lo que es natural te sanará, se llevará tus inseguridades que te carcomen como una enfermedad durante todas las estaciones. Seguro que lo que sangra por dentro culminará de llorar cuando no haya peros ni desaires.
Ese gris tormento tiene algo particular, se describe por si solo, no necesita mucha vuelta, ni muchos poetas ansiosos buscando inspiración.
Los pequeños detalles de la vida y la naturaleza nos van llenando de a poco el alma.
También existen los gestos, eso que llamamos misterio que nos atrapa cada vez que nos encerramos en nuestra nube de inconformismo, o de creernos un zen y solo somos uno más en este camino.
Hay algo que llamo trayecto, y es donde te encontras solo caminando esas calles que ya tienen más de mil pisadas con tu nombre, y aun así te parecen nuevos horizontes.
Solemos gastar mil horas pensando en vez de hacer, pero si haríamos todo a la vez, ¿En que pensaríamos cuando ya todo esté hecho?
A veces me acuerdo en todo eso que prometiste, que prometimos, que prometí, ¿Donde quedó? Supongo que guardado en alguna caja de esas que nunca volveré a abrir.
Entonces para qué prometer si después no vas a esforzarte por seguir aquello que anhelabas.
Otra vez nostalgia, otra vez lluvia, otra vez regresión.
Cuando pare esa emoción de creer sentirte superior, vas a encontrar aquella caja con todas tus promesas, llenas de tierra y recuerdos del ayer. Cuando la abras no sabras que sentir, porque eso que resentiste te llenará el cuerpo de cenizas.
Nadie quiere repetir, todos queremos sentir, y el que se despoja de todo es aquel que gana la batalla.
Yo solo quiero que nunca estropeemos lo que somos, porque cambiar cambia el clima, pero la esencia continuará siempre vigente.
No busco explicaciones, ni mentiras, ni otro balbuceo, tampoco aquel "ya no te quiero".
El que no se toma en serio el amor vivirá contando los días para poder complacer aquello que le falta, y cuando no haya nadie para brindárselo, recordará aquel día en que los vidrios estaban empañados pero no por la lluvia, sino por la nostalgia de querer enredarse en la cama y solo encontrar números baratos de una noche.
Sigue lloviendo adentro y fuera de la habitación, las fotos siguen flotando como las palabras que me quedé con ganas de decir. Por suerte puedo escribir.
Quiero abrazar esa energía que la lluvia transforma en música.
Quisiera ser mejor en mis sueños que sueño cuando recorro el mundo de tu piel que imagino.
Quisiera darme lo que merezco para que me pagues con reciprocidad, pero ya vemos que las personas son impredecibles como el clima.
Así elijas mis sueños de lluvia, u otros sueños con mejor color, siempre que mires al cielo gris recordaras que la nostalgia que quise describir, tenía más que ver con vos que con mis suplicios.
Voy a dejar que el agua corra a donde tenga que ir..
Más Libre
Muchos pensamientos sobrevuelan en mi cabeza pidiendo escapar. Exigen traspasar mi línea divisoria, pero esa historia ahora no la puedo contar.
Me indigno continuamente intentando ser quien no debería. Cuando pienso que estoy regulando para bien, la inercia me hace mirar atrás, "si te quedas acá no vas a zarpar".
Necesito tantas cosas que no necesito, para creer que estoy progresando, pero la realidad es ese retroceso que, obvio, ves después de haber cometido.
Cuanto menos tengas, más libre y creativo vas a sentirte, eso me lo contaron en terapia, después en su caja pelotuda subió lo contrario a lo que predica.
Cómo hacer para no dejarse llevar con tantas cosas pintadas de color, con eso que te comentan después de haberlo inventado hace segundos, solo para atraparte en la historia y auto convencerse de que lo que dicen es cierto, pero en realidad viven una vida de mentiras.
Yo solo quiero, tantas cosas, y hasta lo que se que nunca voy a tener, no porque me imponga el no, sino porque hay gente que nunca va a cumplir su sueño.
No predico el cambio, solo quiero ser más libre
Me indigno continuamente intentando ser quien no debería. Cuando pienso que estoy regulando para bien, la inercia me hace mirar atrás, "si te quedas acá no vas a zarpar".
Necesito tantas cosas que no necesito, para creer que estoy progresando, pero la realidad es ese retroceso que, obvio, ves después de haber cometido.
Cuanto menos tengas, más libre y creativo vas a sentirte, eso me lo contaron en terapia, después en su caja pelotuda subió lo contrario a lo que predica.
Cómo hacer para no dejarse llevar con tantas cosas pintadas de color, con eso que te comentan después de haberlo inventado hace segundos, solo para atraparte en la historia y auto convencerse de que lo que dicen es cierto, pero en realidad viven una vida de mentiras.
Yo solo quiero, tantas cosas, y hasta lo que se que nunca voy a tener, no porque me imponga el no, sino porque hay gente que nunca va a cumplir su sueño.
No predico el cambio, solo quiero ser más libre
martes, 4 de agosto de 2015
El Tormento
Cuando pares tu reloj el tiempo no se congelará. Ya tuviste todo en tu bandeja para empezar otra vez. No quisiste ¿Te arrepentiste de aquello o queres otra cosa? Hay muchas mariposas escapando de su propio tormento. Cuando todas las flores renazcan volverás a sentirme así.
Tu tsunami me alcanzó, me ha dejado varada en esta canción, y tantas palabras escritas salen de mi corazón. El tuyo late cada vez más lejos.
Volviste para desaparecer, otra vez te desvaneciste. Tu recuerdo es agua, es río, corre y llueve en suspendido. Un susurro de te quiero quedó empañado en el vidrio.
Dame aire y dame tiempo para escribir otro nombre. Te creo, no te veo pero aun te persigo. No te maldigo, solo quiero tu verdad.
miércoles, 29 de julio de 2015
CRISIS DE LOS 20
Crecimos. Los 90’
quedaron atrás, los días de juego se acabaron, la primaria, la secundaria, esos
años dorados que permanecerán en nuestros recuerdos por siempre, hoy fueron suplantados
por responsabilidades. Algunas impuestas por la sociedad y otras impuestas por
nosotros mismos. Todos queremos cumplir esos sueños que vienen creciendo en
nuestra cabeza hace años, pero nos damos cuenta que son más difíciles de concretar
de lo que parece.
Aprendemos que hoy en
día si no estudias lo que te apasiona, un vacío empezará a crecer dentro tuyo.
Pero no es solo el estudio, apenas empezas
ésta nueva década comenzas a darte cuenta que no todo es color de rosa como
antes, ya tuviste varias caídas que te marcaron.
Te dejaron, dejaste,
pensaste conocer al amor de tu vida, pero cuando aquello terminó aprendiste que
hay algo más allá de lo que vemos en las películas. Los finales felices
existen, pero también existen las peleas absurdas, algunas personas no son tan
amigables, y aprendiste que también aquellos amigos que pensabas eran
indispensables se convierten en desconocidos.
Te cuesta coordinar
horarios, ya no ves tanto a tus seres queridos, porque estás ocupado en tu
nube, y después te arrepentís de no haber hecho aquel llamado que sabías que
deberías haber hecho.
Salir a bailar ya no te resulta tan interesante como antes,
conociste nuevas formas de divertirte, como disfrutar de esas caminatas con
música en tus auriculares, esos encuentros casuales con tus amigos son los
mejores, porque sabemos que lo planeado casi nunca funciona como imaginamos.
Empezaste a intentar planear un futuro, ya sea con tu pareja
o estando solo, queres tu propio espacio, tu independencia económica, ya no sos
un niño, tus preocupaciones no son las mismas y queres ver más de lo que hay en
este hermoso mundo.
Estas cambiando. Descubriste
nuevas metas a alcanzar porque dejaron de ser las mismas que hace dos años
atrás. Comenzaste a entender quién sos y que cuando te preguntan ¿Cómo estás?
La respuesta no es siempre “Estoy bien” aunque siempre resumimos así para no
ahogar al otro.
Pensas, divagas y entendes cosas que antes te parecían
utópicas, como el valor del dinero, el valor de la amistad y el incondicional
amor de la familia.
Hablando de la amistad, comenzas a darte cuenta quiénes son
tus verdaderos amigos, ya no es esa cantidad exorbitante que era antes, ahora
los contas con pocos dedos y sabes a quién llamar en caso de cualquier
emergencia sentimental.
Empezar una década nueva parece algo simple, pero no es tan
así, hay muchas cosas que te curten de una manera distinta. Lloras, reís y
cantas igual que ayer, pero hoy con más potencia, porque comprendiste que el
tiempo vuela, porque lo ves en tus viejos, porque lo ves en tus abuelos, ellos
te cuentan sus frustraciones como, “yo no pude así que vos por favor hacelo por
mi”. Y esa nostalgia de ver pasar el tiempo como una brisa te hace replantearte
más aquello que ayer pasabas por alto.
Entendiste que el tiempo sana algunas heridas que pensabas
que iban a durar por siempre, también que el que odia es porque amó, y el que
ama no es igual al que quiere.
Las peleas te sirven para replantearte tus errores y no
volver a repetirlos, te ayudan a ser responsable.
Pero también te contradecís, en
cierto punto, porque sabes que las decisiones que no tomas hoy, mañana otro que
encuentre la oportunidad que vos perdiste la tomará sin dudarlo.
Queres con más fuerza a aquellos que estuvieron siempre, en
las malas, en las buenas, y en las divertidas, y aquellos que se fueron o
dejaste ir, quizás no eran tan importantes en tu vida.
Aprendiste
a guardar secretos que podrían generar guerras, y aprendiste a confiar tus secretos
a la persona indicada. Ya sos consciente de que esa confianza que se gana, no
es para todo el mundo y que una vez que esa confianza se rompió no hay vuelta
atrás.
Descubriste
que la traición existe, así como también existe el amor. A veces pensas en el
cuentito de que todo va a estar bien, porque a todos nos gusta creer en esa
realidad paralela donde conocemos a esa persona que nos vuela la cabeza, y se
complementa con nosotros para transmitirnos música en las venas.
Las
relaciones de una noche ya no te llenan como antes, sabes que en realidad
necesitas algo más. Emborracharte con tus amigos y al otro día no poder
levantarte no es tan fácil de sobrellevar como hace tres años atrás. Estás en
busca de algo nuevo.
Cuidas
un poco más tu bolsillo porque comprendiste aquello que te decían tus viejos. “Cuando
seas grande vas a encontrarle el valor al dinero”, y es así, cuando uno se
esfuerza por obtener aquello que le cuesta horrores, y al fin obtiene la recompensa,
le da culpa malgastar eso que costó muchísimo obtener.
Ya
aprendiste a tomar tus propias decisiones. Intentas que las redes sociales no
afecten tanto tu vida, porque seamos sinceros, perdimos mucha comunicación, eso
de sentarse en un bar y que la magia fluya, ha quedado un poco en el pasado.
Hoy el mundo se maneja y viaja por Internet, y allí es donde nos solemos
esconder para no mostrar nuestros verdaderos sentimientos.
Tu
sentimientos varían según el día, el clima, y lo que haya para comer, porque
estás agotado, aunque tus viejos no lo entiendan, como decía Paola Argento, “Que
difícil es ser yo”.
Te
diste cuenta que atarse al pasado no sirve de nada porque adelante hay cosas
nuevas y mejoradas. Aunque la nostalgia siempre exista, hay que aprender a
disfrutar del presente.
No
importa si decís que te gustaría volver a no tener responsabilidades, a todos
nos pasa y es normal, creeme, a tus viejos también les pasa. Cada año vivido te
hace crecer como persona, como amigo, como hijo, y no hay nada de que
arrepentirse, eso dejémoselos a los cobardes.
Un
amigo me dijo que estamos viviendo la mejor época de nuestras vidas y que se
vienen los mejores años, que aquí en este trayecto, conoceremos a alguien con
quién quizás compartamos el resto de nuestras vidas, a nuestros mejores amigos,
y aprenderemos cada vez más de nuestro alrededor.
Las
años vuelan, las décadas suman así como suman las experiencias. Mi querido
lector, a vos te digo, aprovechá, viví, reíte hasta que te duela la panza, a
veces date el gusto de ser infantil, pero siempre con responsabilidad. Las
mejores cosas ocurren espontáneamente, y lo estructurado aburre, en demasía. No
te dejes engañar, no te dejes usar, respetate y crecé acompañado de tu
definición de felicidad.
Felices
veintitantos.
sábado, 25 de julio de 2015
Imposible Recordar
No todo vuelve, aunque lo quieras demasiado, el tiempo perdido no se recupera y no hay nada más triste que eso. El reloj sigue el ritmo por más que no lo sientas, no para para verte sanar, no para para verte reír, ni llorar, solo continúa remarcando que todo lo pasado no volverá.
El peso de los años perdidos saca factura cuando algo que arrasaba con la realidad ya no está, no porque se haya ido, sino porque ha pasado tanto tiempo que comenzaste a olvidarte.
No recordar apropiadamente es como morir por dentro, porque es lo único que nos une al pasado, son esas fotos con movimiento que quedan grabadas, y no poder rememorar un momento es sentirse completamente perdido.
Perderse duele, cuando uno se desorienta de quién es en realidad se encuentra sumergido en un mar de dudas que ni si quiera terminaron de formular las preguntas. No tenes respuestas, te cuesta respirar y no sabes a quién recurrir, porque no podes con tu propia persona.
Cuando debemos decir algo, tenemos que hacerlo en el momento necesario, porque esa brisa que mete dudas, hace que una mañana te despiertes totalmente perdido, buscando el por qué de aquella decisión. Por qué no dije o hice lo correcto, lo que sentía en el pecho, por qué ese miedo me paralizó. Y ya no va a haber vuelta atrás, salvando excepciones.
El punto de partida siempre está, y la negativa también, lo que importa es elegir correctamente. A veces también ayuda el optimismo, y esa corazonada de saber que si aquello es para nosotros, tenemos que saber arriesgarnos. El miedo a veces es un aliado para no salir lastimado, pero a larga o la corta, todo sale a la luz.
Como en casa
Todo corre en mi sangre a flor de piel, y toda esa marea me marea de pies a cabeza. Soy una fogata a punto de morir, y lo que quede en las cenizas será fénix al fin.Y si al final no podemos ser, igual va a estar okay, porque yo intenté, y la verdad es que lo demás no lo planeé. ¿Cuál es la receta justa de la felicidad? No pega haber dejado todo, ya que estábamos al dente, estábamos a punto de conocer la verdad. Pero ya no te veo cerca, ni siquiera te siento, y si te pienso es porque me dejaste tus restos en la memoria selectiva. Sabes que a veces creo haberte soñado, no tanto como ayer, pero un poco más que mañana. Cuando prendes la luz en la mitad de la noche asustado porque el tiempo ha pasado sin avisarte, no te asustes, aferrate a aquello que conozcas, porque siempre, pero siempre volvemos a lo que nos hace sentir como en casa.
miércoles, 22 de julio de 2015
El Cuentito
No te olvides que todo es un truco, igual ojo, quizás todos tengamos un as bajo la manga y nuestros secretos para ser quienes somos, y esas cosas que nos hacen actuar por inercia para ser espontaneos.
Más que seguro que eso que dicen que supuestamente "el tiempo cura", es algo inventado para hacernos creer que si esperamos, vamos a encontrar algo mejor. Siempre está el que te dice que a él le pasó algo por el estilo, y que eso que estas pasando es una boludez al lado de lo que le pasó a él. Convengamos que todos queremos llamar la atención en cierto punto, más allá de que seas una persona que no cuenta sus cosas personales, TODOS, sin excepción tenemos algún consejo que nunca utilizamos para regalarle al que lo necesita.
El marketing cultural plantea esos finales de cuento, donde el protagonista besa a la chica en público, delante de todos, le declara su amor eterno y viven felices por siempre. Pero okay, en la historieta no muestran la parte de la convivencia, ni de cuando ella le revisa los mensajes, y mucho menos que el detesta sus celos.
El cuentito es una pantalla de mentira que nada tiene que ver con la realidad. Nos plantean todo color rosa mientras que hay muchos más matices que nadie se anima a explicar. ¿Por qué será? ¿Será que queremos creer en eso que veíamos de chicos? ¿Será que no queremos repetir la historia de nuestros padres? Porque convengamos que ciento catorce divorcios se producen por día, pero eso nadie te lo dice ¿No?
Bla, bla, el amor no es un pacto, ni firmar papeles y mucho menos subir a instagram una foto después del civil. Hay muchas personas que se toman muy en serio esto de publicar absolutamente todo porque no saben quienes son, ni a donde van, por lo tanto necesitan la aprobación de los demás. ¡Cualquiera! Un clíc o dos, o mil no te hacen ser.
Así resumidito y escribiendo rápido porque ya es tarde, el amor para mi, es como un paquete lleno de sorpresas adentro, como un Kinder, no importa cuantos te compres, siempre vas a encontrar algo distinto que te llene y que te cause alegría, todos respiramos amor. Y es una palabra tan fuerte que cuesta resumirla, o escribir a cerca de ella. Todos tenemos una perspectiva distinta, porque todos somos diferentes, gracias a buda, porque imaginate un mundo lleno de personas iguales a vos, qué embole.
Volviendo al cuentito, nunca entendí a Disney, aunque lo sigo mirando con mis ciento cincuenta años, nunca voy a comprender la parte en donde todos se ponen a bailar y cantar que se aman en el medio de la cafetería de la escuela, porque lo haces acá, en el mundo real y te llevan derechito al loquero, te aviso por si se te ocurre hacerlo. No da, porque sabemos que bailas mal y tampoco sos Zac Efron, como ella tampoco es Vanessa Hudgens.
Pero bueno, el cuentito nos encanta, porque es atractivo, porque nos encantaría bailar the time of my life y que nos levanten como en dirty dancing, aunque pesemos mil kilos más que la protagonista.
Yo creo que los finales felices no existen, quizás porque nací en esta época, noventosa, ochentosa, pero igual, qué tiene que ver eso cuando se trata de amor. Creo que le encontré la vuelta, me digo a mi misma mientras escribo, ¿Qué carajo escribis? Dale andá al punto, cerrá la reflexión, decile a todos lo que pensas. Así que acá les va.
Lo que yo creo es que amamos el cuentito, porque sabemos que nunca va a pasar, siempre anhelamos eso que no tenemos, y queremos lo que los demás tienen, por más de que sea imposible y por más que no tengamos los medios. Somos insoportables queriendo todo el tiempo, somos inconformistas, lo que buscamos es eso que nos llene esa parte que no se llena con lo que vivimos en la realidad, por eso también existen las historias de amor épicas, como la de Titanic, osea, Rose tenía lugar en la madera de mierda esa, podrías haberle dejado un espacio a Jack gorda. Proyectamos todo el tiempo porque estamos aburridos, o porque muchas veces la rutina nos consume tanto que necesitamos apropiarnos de una historia que no es nuestra para pensar que en algún momento la vamos a vivir nosotros, pero no, no te olvides que sos real. No te olvides que te dejaron y que dejaste, no te olvides que lloraste por todo y por nada, y que después de unos años, cuando los pedacitos de esa boludez atómica se renuevan, haces una regresión y te decís a vos mismo, ¿Yo lloraba por eso? Que boludo!
Y después te vuelve a pasar, y otra vez y otra vez, hasta que llega un punto en el que te conoces a vos mismo, más que tu psicólogo que está cansado de escuchar las mismas historias una y otra vez, y te decís a vos mismo: Hoy quiero ser yo, quiero ser diferente, quiero caminar diferente, disfrutar, eso quiero, quiero lo que los demás no tienen, me cansé de lo usual, me cansé de lo común. Te decís a vos mismo "Se voy a estar poco tiempo acá"; porque seguro se te cruzó la imagen de tu viejo, o tu abuelo contándote sus frustraciones que les imponían sus padres, o ellos mismos se imponían por miedo.
Y la realidad es que el cuentito existe para disfrazar el miedo, como una capa de invisibilidad que te sirve hasta que te despertas sin ser adolescente, y tenes esos sueños que nunca cumpliste porque fuiste y sos un pelotudo. Porque ser un boludo es fácil, pero animarse, uy, animarse es lo más difícil que existe, pero una vez que te animaste, no te para nadie.
Entonces quedamos así, los cuentitos para los inseguros, y para vos la realidad. Cuando despiertes te vas a dar cuenta que el mundo está acá, y las horas pasan, tic, tac. Cuando te des cuenta vas a tener cincuenta años, te va a faltar el pelo y te va a crecer en otro lado, vas a tener hijos a los que les vas a contar tus frustraciones, y no creo que quieras eso.
Con lo unico que concuerdo con Disney es que lo que te propongas, por más alocado que sea se cumple, pero los brazos cruzados no sirven, este es mi consejo.
Más que seguro que eso que dicen que supuestamente "el tiempo cura", es algo inventado para hacernos creer que si esperamos, vamos a encontrar algo mejor. Siempre está el que te dice que a él le pasó algo por el estilo, y que eso que estas pasando es una boludez al lado de lo que le pasó a él. Convengamos que todos queremos llamar la atención en cierto punto, más allá de que seas una persona que no cuenta sus cosas personales, TODOS, sin excepción tenemos algún consejo que nunca utilizamos para regalarle al que lo necesita.
El marketing cultural plantea esos finales de cuento, donde el protagonista besa a la chica en público, delante de todos, le declara su amor eterno y viven felices por siempre. Pero okay, en la historieta no muestran la parte de la convivencia, ni de cuando ella le revisa los mensajes, y mucho menos que el detesta sus celos.
El cuentito es una pantalla de mentira que nada tiene que ver con la realidad. Nos plantean todo color rosa mientras que hay muchos más matices que nadie se anima a explicar. ¿Por qué será? ¿Será que queremos creer en eso que veíamos de chicos? ¿Será que no queremos repetir la historia de nuestros padres? Porque convengamos que ciento catorce divorcios se producen por día, pero eso nadie te lo dice ¿No?
Bla, bla, el amor no es un pacto, ni firmar papeles y mucho menos subir a instagram una foto después del civil. Hay muchas personas que se toman muy en serio esto de publicar absolutamente todo porque no saben quienes son, ni a donde van, por lo tanto necesitan la aprobación de los demás. ¡Cualquiera! Un clíc o dos, o mil no te hacen ser.
Así resumidito y escribiendo rápido porque ya es tarde, el amor para mi, es como un paquete lleno de sorpresas adentro, como un Kinder, no importa cuantos te compres, siempre vas a encontrar algo distinto que te llene y que te cause alegría, todos respiramos amor. Y es una palabra tan fuerte que cuesta resumirla, o escribir a cerca de ella. Todos tenemos una perspectiva distinta, porque todos somos diferentes, gracias a buda, porque imaginate un mundo lleno de personas iguales a vos, qué embole.
Volviendo al cuentito, nunca entendí a Disney, aunque lo sigo mirando con mis ciento cincuenta años, nunca voy a comprender la parte en donde todos se ponen a bailar y cantar que se aman en el medio de la cafetería de la escuela, porque lo haces acá, en el mundo real y te llevan derechito al loquero, te aviso por si se te ocurre hacerlo. No da, porque sabemos que bailas mal y tampoco sos Zac Efron, como ella tampoco es Vanessa Hudgens.
Pero bueno, el cuentito nos encanta, porque es atractivo, porque nos encantaría bailar the time of my life y que nos levanten como en dirty dancing, aunque pesemos mil kilos más que la protagonista.
Yo creo que los finales felices no existen, quizás porque nací en esta época, noventosa, ochentosa, pero igual, qué tiene que ver eso cuando se trata de amor. Creo que le encontré la vuelta, me digo a mi misma mientras escribo, ¿Qué carajo escribis? Dale andá al punto, cerrá la reflexión, decile a todos lo que pensas. Así que acá les va.
Lo que yo creo es que amamos el cuentito, porque sabemos que nunca va a pasar, siempre anhelamos eso que no tenemos, y queremos lo que los demás tienen, por más de que sea imposible y por más que no tengamos los medios. Somos insoportables queriendo todo el tiempo, somos inconformistas, lo que buscamos es eso que nos llene esa parte que no se llena con lo que vivimos en la realidad, por eso también existen las historias de amor épicas, como la de Titanic, osea, Rose tenía lugar en la madera de mierda esa, podrías haberle dejado un espacio a Jack gorda. Proyectamos todo el tiempo porque estamos aburridos, o porque muchas veces la rutina nos consume tanto que necesitamos apropiarnos de una historia que no es nuestra para pensar que en algún momento la vamos a vivir nosotros, pero no, no te olvides que sos real. No te olvides que te dejaron y que dejaste, no te olvides que lloraste por todo y por nada, y que después de unos años, cuando los pedacitos de esa boludez atómica se renuevan, haces una regresión y te decís a vos mismo, ¿Yo lloraba por eso? Que boludo!
Y después te vuelve a pasar, y otra vez y otra vez, hasta que llega un punto en el que te conoces a vos mismo, más que tu psicólogo que está cansado de escuchar las mismas historias una y otra vez, y te decís a vos mismo: Hoy quiero ser yo, quiero ser diferente, quiero caminar diferente, disfrutar, eso quiero, quiero lo que los demás no tienen, me cansé de lo usual, me cansé de lo común. Te decís a vos mismo "Se voy a estar poco tiempo acá"; porque seguro se te cruzó la imagen de tu viejo, o tu abuelo contándote sus frustraciones que les imponían sus padres, o ellos mismos se imponían por miedo.
Y la realidad es que el cuentito existe para disfrazar el miedo, como una capa de invisibilidad que te sirve hasta que te despertas sin ser adolescente, y tenes esos sueños que nunca cumpliste porque fuiste y sos un pelotudo. Porque ser un boludo es fácil, pero animarse, uy, animarse es lo más difícil que existe, pero una vez que te animaste, no te para nadie.
Entonces quedamos así, los cuentitos para los inseguros, y para vos la realidad. Cuando despiertes te vas a dar cuenta que el mundo está acá, y las horas pasan, tic, tac. Cuando te des cuenta vas a tener cincuenta años, te va a faltar el pelo y te va a crecer en otro lado, vas a tener hijos a los que les vas a contar tus frustraciones, y no creo que quieras eso.
Con lo unico que concuerdo con Disney es que lo que te propongas, por más alocado que sea se cumple, pero los brazos cruzados no sirven, este es mi consejo.
martes, 14 de julio de 2015
Sexo
Nada parecidos, nada iguales, todos en distintos lugares esperando encontrarse.
Esperan dejar de esperar. Se atraen porque son diferentes, se desean porque saben que está prohibido, no quieren estar solos, solo quieren ser felices mientras cae la noche.
Se encuentran desnudos bañados por la luna, dejan todo de lado, se aman y se odian dentro del espesor de la cama, que se convierte en nada en el momento que ven el sol.
Se miran, se ven, se encuentran, se ríen y se van, hasta volver a soñarse en la misma esquina donde creyeron olvidarse de todo.
No piensan, solo quieren que todo parezca más lindo, donde nada es prohibido, ni lejano, donde se sienten más cercanos, donde nada los ata, donde la rutina no los mata.
Seguro no lleguen a nada, quizás mañana no se vean más, quizás el tiempo se convierta en algo que los aleje más y más. Mientras tanto en el camino a casa se preguntan si valdrá la pena, si mañana se volverán a hablar, pero esas cosas se dan o no, no hace falta mirar para atrás cada vez que caminas.
Los opuestos se atraen, sino terminan como amigos, hay algo en ellos que no se apaga, y es ese fuego que los atrapa a querer cada vez más.
Lo siento
Es que ¿Existirá eso de la mala suerte? ¿Será verdad eso de las cosas se rompen para siempre? ¿Cómo? ¿Cómo hago para retroceder? Porque en realidad no quiero repetir, no quiero iterar, lo único que quiero es ver las cosas que ya pasaron, como si pudiera flotar en un campo sinoptico que muestre imágenes borrosas de aquel pasado que no recuerdo. Quiero volver un minuto a ver aquella realidad roja, aunque termine sangrando canciones. Porque es así cuando te duele sin dolor, cuando sabes que hubo algo roto ahí pero hoy está vacío. Y cómo se hace para llenar con cemento esas memorias, esas heridas que ya no sangran, que tienen aire que respiran signos de preguntas.
Me encuentro entre signos de exclamación, cargo con la culpa que me carcome, me mantengo al margen para no seguir anudando esas heridas por amor, soy inconforme, siempre hay una razón para quejarme, digo lo que pienso y después algo me queda atragantado, y lo vomito en frases que releo al día siguiente, para entender el dolor de cabeza del día anterior. Así funciono, no tengo tiempo para descansar, así como tampoco para pensar qué es lo que en realidad necesito, porque no es coger una noche y olvidarse después de una hora, tampoco sacarme la mierda, porque esa misma es la que me hace seguir cada día, si no me caí ayer después de haber probado el infierno, ¿Cómo voy a irme ahora que estoy a punto de ser feliz?
Es una historia continua, tomar lo bueno y hacerlo malo, y viceversa. A veces siento que lo malo me hace bien porque estoy rota por dentro, y esas piezas que faltan arman el rompecabezas de mi corazón, y el mismo ya se ha perdido en el medio del espacio de la ciudad.
Todos queremos hacer el bien, y no sabemos ni siquiera qué significa eso, me hace mal escuchar tantas mentiras, me duele verme sola mientras las personas pasan en cámara lenta.
Es que también las cosas se han jodido, no es solo un cambio, no hay que razonar demasiado para entenderlo, yo me defiendo de aquello que me toca y me rompe, no quiero vivir así de torpe.
Al final creo que no quiero volver a vernos, ni volver a verme, creo que la nostalgia solo sirve cuando existe eso de los platónicos, porque una vez que el tema concluye pierde su sentido. Como yo, que ya perdí hace rato los estribos por esperar, eso me mata, eso me clava los puñales que olvido cuando me los bebo. No quiero ser esclava de aquello que pudre el alma, que lava los recuerdos, los hace buenos, pero te da vuelta la realidad.
En realidad, ya no quiero, necesito dejarme porque ya concluí en que soy mi cruz, y que soy sin ser yo otra vez.
Lo siento
Me encuentro entre signos de exclamación, cargo con la culpa que me carcome, me mantengo al margen para no seguir anudando esas heridas por amor, soy inconforme, siempre hay una razón para quejarme, digo lo que pienso y después algo me queda atragantado, y lo vomito en frases que releo al día siguiente, para entender el dolor de cabeza del día anterior. Así funciono, no tengo tiempo para descansar, así como tampoco para pensar qué es lo que en realidad necesito, porque no es coger una noche y olvidarse después de una hora, tampoco sacarme la mierda, porque esa misma es la que me hace seguir cada día, si no me caí ayer después de haber probado el infierno, ¿Cómo voy a irme ahora que estoy a punto de ser feliz?
Es una historia continua, tomar lo bueno y hacerlo malo, y viceversa. A veces siento que lo malo me hace bien porque estoy rota por dentro, y esas piezas que faltan arman el rompecabezas de mi corazón, y el mismo ya se ha perdido en el medio del espacio de la ciudad.
Todos queremos hacer el bien, y no sabemos ni siquiera qué significa eso, me hace mal escuchar tantas mentiras, me duele verme sola mientras las personas pasan en cámara lenta.
Es que también las cosas se han jodido, no es solo un cambio, no hay que razonar demasiado para entenderlo, yo me defiendo de aquello que me toca y me rompe, no quiero vivir así de torpe.
Al final creo que no quiero volver a vernos, ni volver a verme, creo que la nostalgia solo sirve cuando existe eso de los platónicos, porque una vez que el tema concluye pierde su sentido. Como yo, que ya perdí hace rato los estribos por esperar, eso me mata, eso me clava los puñales que olvido cuando me los bebo. No quiero ser esclava de aquello que pudre el alma, que lava los recuerdos, los hace buenos, pero te da vuelta la realidad.
En realidad, ya no quiero, necesito dejarme porque ya concluí en que soy mi cruz, y que soy sin ser yo otra vez.
Lo siento
28
El tiempo pasó lento desde aquel veintiocho, una parte de ella se desprendió de su ser, y la esencia de él quedó esparcida en medio de un abismo de dos. Ya no compartían derechos, ni siquiera la cama, lo único que quedaron fueron los recuerdos, esos todavía sobrevivían. Ella esperó empezar de cero mientras que él estaba en cien, Clara sentía que era imposible pensar sin retroceder. Tanto tiempo, tantas cosas vividas, ¿Cómo hago?, se preguntaba, ¿Cómo hago para salir de esta oscuridad?, sus nervios marcaban su muerte lenta. La llama apagó su luz para irse volando en cenizas que retrataron un efímero futuro, que esperaba ansioso por salir a correr otra vez. Y en el medio de la noche, cuando todo dormía, Clara se despertó de aquel sueño que la consumía, pensó en volver a empezar, pero ésta vez de verdad, se dijo a sí misma que no se aprende a sanar, como tampoco a amar. Y así, las temporadas de ese mal fueron desapareciendo junto con los malos recuerdos y aquel adios. Volvió al sol, volvió a vivir, maldijo extrañarlo pero también agradeció darse cuenta que si uno se propone algo con empeño, podrá salir adelante. Siempre recordará aquella fecha aunque esté enredada en otras sábanas, aunque la mañana ya tenga otro color, porque esa fue su verdadera historia de amor. El tiempo es arena es sus manos, que se convierten poco a poco en roca solida para volver a desvanecerse, hasta que algún día, logre perderse en ese soñado mar de felicidad.
lunes, 13 de julio de 2015
The First Day Of My Life
I don’t know where I am, do not know where I was, but I know where I wanna go. Things take time and I am slow to calculate, mathematical time is not to me, I don’t accept that, I doesn’t understand it, I do not live tied to something that hurts me. I can’t, my concepts are almost anarchist, I do not follow laws, they arise naturally. I am an art depend, I read as I analyze and breathe art. I like to see the details of everything that generates me an inner poetry. The sky, the cold morning wind, the sun that burns on your face, the sound of laughter from my friends, the “I love you” from my parents, for me that is also art.
I don’t write many nights ago, I sit at the computer, or grab pen and paper, but nothing comes out, I feel bad, I don’t cry much, I don’t love anybody, and there’s a long time ago that I have no time for me. Perhaps’s that, the closure burning every day, every evening, every night.. “Everything’s going to be okay”, they say, but when? anxiety eats you up inside.
I started to rethink things in my life, and I realized that I was surrounded by people that did not give me “good vibes” I found surprises that were not pleasant, I lost friends, I left and locked myself in a box of frustrations.
I feel like i’ve just woke up and had been blind all this time. I see things in a different way, I walk different my way, I do not pretend a lot of others because in the end you end up depending on yourself. Often those closest are the ones that hurt you worst, they put salt on those wounds that are not completely healed.
This time is different, I mean I’m no longer in that box, it is the first day of my life and everything’s in color, is no longer gray, or black.
If I had to choose where I want to go, I’ll be choosing a place with ocean, that’s where my house is, I belong there. Sometimes I think I was born at the wrong time and place, the city does not identify me, but everything I built is here, I could leave right now without problems if I have the chance.
I must wait and see, but I rather be working for a paycheck than waiting to win the lottery. Things are not forever and I am so lonely right now
We are a heart-shaped canvas, and inside there is a pointillism of memories, dreams and things that, as time passes, we paint of different colors, sometimes’s colorful, sometimes dark but I only hope to finish painting the canvas like the first day of my life, happy.
Qué
Que las noches fueron hechas para decir cosas que de día no nos animamos a decir. Que los días fueron hechos para sentir que estás a mil, y que hay algo funcionando inconscientemente que te mantiene despierto como una inyección de adrenalina. Que de noche quiero que te quedes en mi cabeza como el último pensamiento antes de dormir. Que te quiero soñar de día para manifestarte de noche, porque estás lejos y no me alcanza el tiempo, ni la velocidad para encontrarte. Que de día miro el sol que me pega en la cara como esa monotonía de que suene el despertador para hacer cosas que no quiero hacer. Que de noche con incentivos llego a esa forma de ponerte en aleatorio y encontrarte en distintas formas, cambiando continuamente. Yo no sabía que estabas tan triste hasta que te miré simbólicamente. Esta semana encontré una canción que me hace acordar a muchas etapas de mi vida, y no puedo parar de repetirla. Eso de que estoy enamorada del mundo reflejado en los ojos del que se queda al día siguiente. Eso de que nos rompemos tantas veces para volver a unirnos, y vemos los pedazos de nosotros flotando en fotos que pegan la herida. Sabes que siempre fue esperar y ver, hasta quedarte dormido. No somos sistemáticos, a veces es una mierda y a veces es lo mejor, eso depende de como lo veas. Yo podría ser otra tonta o la excepción a la regla, o vos podrías ser aquello que no puedo encontrar, decime vos. Probablemente siempre sea la última en enterarme, como siempre, lejos, lejano como mirar por el espejo retrovisor de la vida. Que somos planetas sintiendo espasmos. Que no podemos grabar esos momentos que no queremos olvidar y los vamos suplantando por nuevos que no son tan interesantes. No me gusta interrumpir, pero no puedo quedarme esperando por siempre. Quema. Quedé en encontrarme, quedé en encontrarte, pero todavía sigo buscando.
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