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lunes, 10 de agosto de 2015

Es Amor

Amor es.. ¿Quedarse esperando algo que no va a llegar nunca y que solo existe en tu imaginación? ¿Esperar que vuelva? ¿Salir al mundo a buscar a tu media naranja? ¿Querer sin reciprocidad? ¿Lo físico?¿Rogar que te quieran igual que lo que vos queres? No hay que confundir el amor con el egoísmo, porque celar no es querer, y no querer tampoco es ignorar. 
¿Qué es el amor? ¿Un estado de ánimo que cambia con las estaciones, con los cambios climáticos o de la forma en que durmamos la noche anterior? ¿El amor es afecto, es deseo, es sexo, es intercambio? ¿Es buscar en el otro eso que nos falta? ¿Es lo más maravilloso o el arma destructiva más poderosa? ¿Es respeto, es dedicarse, es querer lo mejor para el otro o querer que el otro sea como nosotros queremos? ¿El amor es jactancioso o es modesto? ¿Es una sumatoria o nos divide? ¿Puede soportar cualquier cosa o tiene fecha de vencimiento? 
Para mi el amor parte desde el compañerismo, no ser mediocre, ni mentiroso. El amor no es un pacto, tampoco firmar papeles, ni cambiar un estado en una red social, es la droga más sana del mundo y está completamente sobre-valorada. Nadie parece entender bien el concepto, ni la diferencia entre amar y querer. 
Si buscas solemnizar al amor, y no podes solo sentirlo entonces no es amor. 
Algunos priorizan el optimismo cuando creen estar enamorados pero cuando la reciprocidad no se presenta se hunden en la negatividad, como si no hubiera grises. Otros simplemente piensan que si aman a otros así podrán amarse a sí mismos, pero no entienden que primero hay que quererse para poder estar bien con el otro. 
Algunos piensan que el amor no viene con una carga de responsabilidad, creen que si ignoran lo que les pasa ganarán una batalla o algo que inventaron para creerse superiores. 
El amor es la energía más inmensa e inagotable del planeta pero parece que está desapareciendo a medida que pasa el tiempo, a medida que creamos esas aplicaciones con botones que sirven para ahorrarnos el placer de conocer a alguien. Mirarse a los ojos, sentarse en un bar, tomar un cafe o una cerveza y charlar parece algo utópico, pero a mi solo me parece triste. 
A veces pensamos que el amor es idealizar, y engordamos esa idea hasta que explota en un millón de decepciones que después nos carcomen por años, y nos marcan con cicatrices innecesarias. 
Amor no es presión, así como tampoco es estar obligado a comprometerse a algo que no necesitas. 
El amor no se exige, pero tampoco se espera, porque lo único que logras esperando al amor es que en el momento que logres encontrarlo no lo reconozcas. 
El amor es la habilidad de arriesgarse en el momento oportuno, y saber aceptar las derrotas con el corazón roto y la frente en alto. 



martes, 14 de julio de 2015

Lo siento

Es que ¿Existirá eso de la mala suerte? ¿Será verdad eso de las cosas se rompen para siempre? ¿Cómo? ¿Cómo hago para retroceder? Porque en realidad no quiero repetir, no quiero iterar, lo único que quiero es ver las cosas que ya pasaron, como si pudiera flotar en un campo sinoptico que muestre imágenes borrosas de aquel pasado que no recuerdo. Quiero volver un minuto a ver aquella realidad roja, aunque termine sangrando canciones. Porque es así cuando te duele sin dolor, cuando sabes que hubo algo roto ahí pero hoy está vacío. Y cómo se hace para llenar con cemento esas memorias, esas heridas que ya no sangran, que tienen aire que respiran signos de preguntas.

Me encuentro entre signos de exclamación, cargo con la culpa que me carcome, me mantengo al margen para no seguir anudando esas heridas por amor, soy inconforme, siempre hay una razón para quejarme, digo lo que pienso y después algo me queda atragantado, y lo vomito en frases que releo al día siguiente, para entender el dolor de cabeza del día anterior. Así funciono, no tengo tiempo para descansar, así como tampoco para pensar qué es lo que en realidad necesito, porque no es coger una noche y olvidarse después de una hora, tampoco sacarme la mierda, porque esa misma es la que me hace seguir cada día, si no me caí ayer después de haber probado el infierno, ¿Cómo voy a irme ahora que estoy a punto de ser feliz?

Es una historia continua, tomar lo bueno y hacerlo malo, y viceversa. A veces siento que lo malo me hace bien porque estoy rota por dentro, y esas piezas que faltan arman el rompecabezas de mi corazón, y el mismo ya se ha perdido en el medio del espacio de la ciudad.

Todos queremos hacer el bien, y no sabemos ni siquiera qué significa eso, me hace mal escuchar tantas mentiras, me duele verme sola mientras las personas pasan en cámara lenta.

Es que también las cosas se han jodido, no es solo un cambio, no hay que razonar demasiado para entenderlo, yo me defiendo de aquello que me toca y me rompe, no quiero vivir así de torpe.

Al final creo que no quiero volver a vernos, ni volver a verme, creo que la nostalgia solo sirve cuando existe eso de los platónicos, porque una vez que el tema concluye pierde su sentido. Como yo, que ya perdí hace rato los estribos por esperar, eso me mata, eso me clava los puñales que olvido cuando me los bebo. No quiero ser esclava de aquello que pudre el alma, que lava los recuerdos, los hace buenos, pero te da vuelta la realidad.

En realidad, ya no quiero, necesito dejarme porque ya concluí en que soy mi cruz, y que soy sin ser yo otra vez.

Lo siento